6 Razones Para Salir En Mountainbike En Invierno

6 Razones Para Salir En Mountainbike En Invierno

04/12/2017
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04/12/2017

Llegó el invierno, pero eso no es una buena razón para cerrar la bicicleta en el garaje y no montar hasta primavera. Es por eso que vale la pena salir a montar incluso cuando el termómetro marca muy pocos grados.

1. Las rutas habituales se transforman

Aunque no estén cubiertos de nieve, el frío transforma los caminos por los que usualmente montamos: el terreno cambia, la tierra es diferente, una especie de “tapa dura” que te obliga a elegir nuevas líneas y cambiar el agarre.

Y si los caminos están nevados, el bosque se transforma, los sonidos se amortiguan, el camino es apenas reconocible y el descenso habitual se convierte en un nuevo desafío.

2. Nuevo material con el que divertirse

Después de pasar la primavera, el verano y otoño montando con la ropa habitual, vestirse para salir a montar en invierno es un pequeño desafío para encontrar el equilibrio adecuado entre el calor y el frío. Así que comenzamos con experimentos que, afortunadamente, no son tan caros como cuando uno cambia componentes a la bicicleta. Pruebe una nueva ropa interior de invierno, o compre un par de calcetines de lana y guantes acolchados para mantener vivo el deseo de salir y probar el nuevo material.

3. Disfrutar del aire limpio

Aceptémoslo: salir de casa con temperaturas cercanas a cero es casi masoquismo, pero una vez que pasas los primeros minutos pedaleando, el cuerpo se calienta y las endorfinas comienzan a tener efecto.

El aire frío y limpio nos despierta del sueño invernal, nos hace sentir vivos y también nos da un poco de lástima por los que están atrapados en un coche respirando los gases y contaminación de la ciudad, mientras se encuentran esperando en fila para ir al centro comercial. En resumen, siempre y cuando los pies y las manos no empiecen a ponerse demasiado frías, el aire fresco nos recuerda que los seres humanos no están diseñados para vivir sólo entre la oficina-sofá-supermercado.

4. Quemar calorías

El invierno es el período en el que comes más pesado, especialmente durante el adviento y las fiestas de fin de año. Turrones, mazapanes, neulas, chocolates, dulces… Si uno continúa haciendo ejercicio y saliendo en mountain bike con regularidad incluso cuando hace frío, no se debe renunciar a ninguna de estas cosas, superando altamente las dietas y el conteo de calorías. ¿Quién quiere querría vivir sólo comiendo ensalada?

5. Salidas nocturnas

Aunque en realidad más que nocturnas sean por la tarde, porque la oscuridad ya cae a las 16:30h/17h, montar con las luces en el bosque es algo fantástico. Los senderos no solo cambian su apariencia, sino que todos los sentidos funcionan al máximo para reaccionar rápidamente a lo que el haz de luz permite ver. Nos vuelve un poco ‘animales’.

El discurso sobre el material que uno debe llevar se amplía aún más, llegando a las luces, en el que puede pasar días hablando con amigos, dependiendo del presupuesto y el tipo de resultados. En resumen, una ocupación de invierno como debería ser.

6. Satisfacción

Has salido a pedalear y ya no sientes los pies, las manos ni siquiera pueden tomar las llaves para entrar a casa, pero ahora te espera la satisfacción de meterte en la bañera o ducha y relajarte, regresar a la vida. Pero recuerda que al día siguiente toca volver a empezar con la tortura de salir en bicicleta en invierno.